Lo que Circula por la Red

Lo que Circula por la Red

El Punto Azul - Carl Sagan (1934 — 1996)  


Desde este aventajado y distante lugar, la Tierra puede no parecer particularmente interesante. Pero para nosotros, es diferente. Consideremos de nuevo ese punto.

Es aquí. Es el hogar. Somos nosotros. Ahí están todos a quienes amas, todos a quienes conoces, todos de quienes has oído hablar, cada ser humano que ha existido, que ha vivido su vida. La suma de nuestra alegría y sufrimiento, miles de convencidas religiones, ideologías y doctrinas económicas, cada cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de civilizaciones, cada rey y campesino, cada joven pareja enamorada, cada madre y padre, esperanzado niño, inventor y explorador, cada maestro de moral, cada político corrupto, cada "superestrella", cada "líder supremo", cada santo y pecador en la historia de nuestra especie ha vivido ahí - en una mota de polvo suspendida en un rayo de sol.

La Tierra es un muy pequeño escenario en una vasta arena cósmica. Piensa en los ríos de sangre vertidos por todos esos generales y emperadores para, en gloria y triunfo, convertirse en amos momentáneos de una fracción de un punto. Piensa en las interminables crueldades cometidas por los habitantes de un rincón de ese pixel contra los apenas perceptibles habitantes de algún otro rincón; cuán frecuentes sus malentendidos, cuán ávidos de matarse unos a otros, cuán fervientes sus odios.

Nuestras posturas, nuestra imaginada auto-importancia, el delirio de que tenemos una posición privilegiada en el Universo son desafiados por este punto de pálida luz. Nuestro planeta es una partícula solitaria en la gran oscuridad cósmica circundante. En nuestra oscuridad, en toda esta vastedad, no hay indicios de que la ayuda llegará desde otro lugar para salvarnos de nosotros mismos.

La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora que alberga vida. No hay ningún otro lugar, al menos en el futuro próximo, al cual nuestra especie pudiera migrar. Visitar, sí. Colonizar, aún no. Nos guste o no, tenemos que quedarnos en la Tierra por el momento.

Se ha dicho que la astronomía es una experiencia que da lecciones de humildad y forma el carácter. Quizá no haya mejor demostración de la locura del engreimiento humano que esta imagen distante de nuestro diminuto mundo. Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos los unos a los otros más amablemente y de preservar y valorar el pálido punto azul, el único hogar que hemos conocido. (Traducción: Jenny Prieto)

 


Me Declaro Vivo